La litotripcia extracorporea para eliminar cálculos de todo tipo
2010-11-08 00:00:00 // by: pontecool
En 1966 se descubrió, por azar, la transmisión de las Ondas de Choque por el cuerpo humano durante los trabajos experimentales realizados en la compañía aeroespacial Dornier. Al tocar un ingeniero una cartulina de uso diario en el mismo momento en que recibía un impacto de un proyectil de alta velocidad, sintió una especie de shock eléctrico, sin evidencia alguna de fenómenos eléctricos reales.
En 1971 se consiguió la primera desintegración “in vitro” de cálculos renales mediante ondas de choque.
Entre 1972 y 1974, se realizaron investigaciones sobre la desintegración de los cálculos renales por ondas de choque, producidas mediante la descarga de un electrodo bajo el agua y enfocadas con la ayuda de un semielipsoide. Se pretendía experimentar con una generación reproducible de ondas de choque aportando el enfoque y el acoplamiento acústico adecuados para conseguir la transferencia de energía.
Entre 1974 y 1978, Chaussy efectuo estudios “in vivo” e “in vitro” sobre la reacción de las ondas de choque enfocadas sobre los tejidos para descartar la posible aparición de lesiones graves en los tejidos vecinos tras la aplicación del tratamiento.
Su uso en Medicina se remonta a los años 80, cuando la empresa Dornier, tras observar las fisuras que sufrían algunos aviones en su fuselaje al atravesar la barrera del sonido, inicio el estudio del efecto de las Ondas de Choque sobre los cálculos urinarios, siendo el punto de partida de la Litotricia Extracorpórea Urinaria ( cuyas siglas ESWL significa Extracorpóreal Shock Wave Lithotripsy), al comprobar que se fragmentaban los cálculos. El 7 de Febrero de 1980, en Munich se trató al primer paciente con un cálculo renal, mediante Litotricia Extracorporea con Ondas de Choque (ESWL).
En 1983 se desarrolla el modelo Dornier HM3 (Human Model 3, con generador electro hidráulico).
En 1984, la Food and Drugs Administration (F.D.A), aprobó la utilización del equipo Dornier HM3.
Posteriormente el uso de las Ondas de Choque se extendió para el tratamiento de la Litiasis Biliar.
A partir de 1986 (Graff), comenzaron las investigaciones sobre la aplicación de las Ondas de Choque sobre el tejido óseo que culminaron en 1992 con los primeros tratamientos de Patología Ortopédica (Tendinopatias) mediante Ondas de Choque (ESWT: Extracorporeal Shock Wave Treatment).