La piel de los niños debe estar protegida de los dañinos rayos ultravioleta
2011-06-27 17:44:55 // by: pontecool
Tan solo unas cuantas quemaduras solares graves pueden aumentar el riesgo de que su hijo contraiga cáncer de piel en la edad adulta
Los niños no necesitan estar en la piscina, en la playa o de vacaciones para recibir demasiado sol. Como se recoge en un dossier elaborado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos la piel de los niños debe estar protegida de los dañinos rayos ultravioleta (UV) siempre que los niños estén al aire libre.
Evitar el sol entre las 11 y las 16, llevar sombrero y anteojos y utilizar cremas protectoras son algunas precauciones que ayudan a prevenir el cáncer de piel, un riesgo que crece durante el verano. Especialistas insisten en la importancia de adoptar conductas saludables El mayor factor de riesgo es la exposición a la radiación ultravioleta (UV) de la luz del sol, su principal fuente, y de las camas solares, cuyo uso es desaconsejado en general y en particular para las personas menores de 35 años.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud destaca que sombra, las gafas de sol, las prendas de vestir y los sombreros son la mejor protección. Además, es necesario aplicarse una crema con filtro solar en las partes del cuerpo que quedan al descubierto, como el rostro y las manos. Nunca debe utilizarse la crema con filtro solar para prolongar la exposición al sol.
Recomendaciones de la Comisión Europea
La problemática del cáncer de piel dio lugar a que la Comisión Europea presentara una campaña informativa sobre los riesgos de la inadecuada exposición al sol y las medidas que deben tomarse para evitar sus efectos negativos, especialmente el cáncer de piel, una enfermedad de la que se registran 3,2 millones de nuevos casos al año, según datos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, en inglés).
La Comisión recordó que los protectores no son más que una de las medidas para hacer frente a los rayos solares más dañinos. Así, en los envases de las cremas solares no puede aparecer toda referencia a los efectos de "pantalla total" o "protección total" que figuraban en algunos envases de leches y cremas solares, porque es falso que un producto solar evite totalmente que los rayos UV penetren en la piel. Además, desde 2008, el fabricante debe indicar junto al llamado Factor de Protección Solar (FPS) si ésta es débil, media, alta o muy alta para ayudar al consumidor a elegir el producto que mejor se adapte a sus necesidades.
En todo caso, e independientemente del uso de protectores solares, la Comisión Europea recuerda que los consumidores deben tener en cuenta una serie de cosas para evitar los efectos nocivos del sol. En primer lugar, que conviene evitar las exposiciones prolongadas entre las 11.00 y las 16.00. Si fuera imposible resguardarse a la sombra, hay que cubrirse bien la cabeza y protegerse los ojos, por lo que se hace necesario llevar gorro y gafas de sol. Los bebés y los niños pequeños no deben tomar el sol. Bruselas recomienda usar productos solares que ofrezcan una protección simultánea frente a los rayos UVA y UVB y aplicar una cantidad suficiente de protector y de manera correcta. La medida para un adulto está en unos 36 gramos de crema solar, el equivalente a seis cucharaditas de café, es decir, el doble de lo que se aplica normalmente el ciudadano medio.
Cómo proteger a los niños del sol
El citado dossier informativo de CDC señala textualmente que tan solo unas cuantas quemaduras solares graves pueden aumentar el riesgo de que su hijo contraiga cáncer de piel en la edad adulta. La piel de los niños debe estar protegida de los dañinos rayos ultravioleta (UV) siempre que los niños estén al aire libre. De cara a la protección de los niños del sol, desde los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades se recomienda:
Busque la sombra
La radiación ultravioleta es más intensa y perjudicial cerca del mediodía, así que durante esas horas es mejor planear actividades que no sean al aire libre. Si eso no es posible, hay que resguardarse bajo la sombra de un árbol, una sombrilla o una carpa. Estas precauciones son para prevenir las quemaduras solares, no para aliviarlas.
Cúbralos.
Las prendas de vestir que cubren la piel de su hijo ayudan a protegerlo de los rayos ultravioleta. Aunque es mucho mejor usar una camisa de manga larga y pantalones largos de tela de tejido cerrado, esta no siempre es la opción más práctica. Una camiseta, pantalones cortos tipo bermuda o una salida de baño también son adecuados; pero es prudente reforzar la protección aplicándole filtro solar al niño o manteniéndolo en la sombra cuando sea posible.
Póngales un sombrero
Los sombreros que cubren el rostro, la cabeza, las orejas y el cuello son fáciles de usar y ofrecen una protección excelente. A los niños les gusta usar gorras de béisbol, pero éstas no protegen las orejas ni el cuello. Si su hijo prefiere las gorras, asegúrese de proteger las áreas expuestas con un filtro solar.
Haga que usen gafas de sol
Las gafas de sol protegen los ojos de su hijo de los rayos ultravioleta, que con el tiempo pueden causar cataratas. Busque gafas que protejan los lados del rostro y que bloqueen casi el 100% de los rayos UVA y UVB.
Póngales filtro solar
Siempre que su hijo esté al aire libre, aplíquele filtro solar con un factor de protección solar o FPS de por lo menos 15 y que proteja contra los rayos UVA y UVB. Para gozar de una máxima protección, aplíquele al niño abundante filtro solar 30 minutos antes de salir al aire libre. No olvide aplicarle el filtro en las orejas, nariz, labios y en la parte superior de los pies. Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Tampoco olvide llevar consigo el filtro solar para volver a aplicárselo durante el día, en particular después de que el niño nade o haga ejercicio. Esto incluye los productos a prueba de agua y resistentes al agua.
Siga las instrucciones del envase para el uso del filtro solar en bebés menores de 6 meses de edad. No todos los productos tienen los mismos ingredientes; si su piel o la de su hijo tiene una reacción adversa al filtro solar, cambie de producto o consulte con su médico. La mejor forma de proteger a su bebé de las quemaduras solares es evitar el sol o permanecer en la sombra.
Tenga presente que el objetivo del filtro solar no es permitir que los niños pasen más tiempo de lo habitual al sol. Trate de combinar el uso del filtro solar con las otras opciones indicadas anteriormente para evitar los daños que pueden causar los rayos UV.