Cumbre UE-América Latina dominada por crisis alimentaria y libre comercio
2008-05-18 00:00:00 // by: pontecool
LIMA (AFP) - Europeos y latinoamericanos se reunieron en Lima en una Cumbre en que dejaron ver sus divisiones frente a la crisis alimentaria y que evidenció la dificultad para avanzar en el libre comercio, donde sólo los países andinos lograron un buen resultado. El presidente anfitrión, Alan García, ganó por partida doble: la Cumbre, a la que asistieron una cincuentena de mandatarios, transcurrió sin incidentes, y logró que Perú y Colombia pudieran avanzar hacia un TLC de la Comunidad Andina (CAN) con Europa, a despecho de Bolivia y Ecuador que prefieren avanzar más lentamente.
El diálogo hasta ahora había estado empantanado por el propósito europeo de negociar en bloque con los andinos, pero la canciller alemana Angela Merkel puso el tono en este tema, al señalar que se debía avanzar con aquellos países que estuvieran dispuestos a hacerlo.
Los progresos con los andinos no se hicieron extensivos a las negociaciones con el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) -donde la reunión apenas sirvió para mantener cierta dinámica política- ni con los centroamericanos, con muchas diferencias internas que no permiten desarrollar acuerdos de asociación con Europa.
Con una presencia de bajo perfil del presidente venezolano, Hugo Chávez, fue el boliviano Evo Morales quien tomó la vocería de los países latinoamericanos de izquierda radical para quejarse de una discriminación hacia ellos, por no haberles permitido expresar sus ideas dentro del marco formal en la Cumbre.
Lo hicieron en cambio en la Cumbre Alternativa, donde las organizaciones de izquierda continentales -a despecho de una participación europea bastante pobre- expusieron sus ideas contra el liberalismo propugnado por la cita oficial de jefes de Estado.
Chávez había llegado inmerso en disputas con España y Alemania, que limó durante esta cita. La confrontación de Chávez y el ecuatoriano Rafael Correa con Colombia, país que los acusa de nexos con la guerrilla de las FARC, planeó en Lima sin tomar sin embargo el protagonismo de la Cumbre.
"Se esperaba una reunión marcada por desacuerdos epectaculares o la ausencia total de resultados, y ninguno de esos dos extremos se produjo", dijo a la AFP Aldo Panfichi, profesor de ciencias políticas de la Universidad Católica de Lima.
"La Cumbre tuvo un éxito relativo puesto que Europa y América Latina comparten el mismo temor frente a peocupaciones comunes", señaló el experto.
La reunión había sido convocada para tocar dos temas fundamentales: el cambio climático y la desigualdad social.
Europa mira a América Latina como un protagonista de primer orden en el tema climático por su Amazonía como la gran reserva ecológica del mundo. Y la mirada sobre la desigualdad es pertinente porque América Latina, cuyos niveles de crecimiento son espectaculares en los últimos años, es el continente más inequitativo en el mundo.
Como un derivado importante, el tema de los biocombustibles se impuso.
Los biocombustibles fueron vistos por años como un paliativo al calentamiento global, pero en los últimos meses se ha impuesto la preocupación sobre los efectos que tiene para la humanidad dedicar alimentos a la producción de combustibles.
Esta preocupación se ha incrementado a medida que en los mercados mundiales suben y suben los precios de alimentos como el maíz o la soja.
Brasil, segundo productor mundial de biocombustibles (a base de caña de azúcar) defiende esa política, que sin embargo genera preocupación y críticas en Europa e incluso en países latinoamericanos como Venezuela y Bolivia.
En un tono conciliador, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que no está aún comprobado que el origen del alza en los precios de los alimentos sean los biocombustibles, pero de cualquier manera el debate quedó lanzado y las diferencias de visión quedaron expuestas.