Chávez y Capriles se juegan las últimas fichas, ante una final de infarto
2012-10-03 20:05:31 // by: pontecool
Venezuela entra en la recta final de una larguísima campaña electoral con ambos candidatos, el presidente Hugo Chávez y el opositor Henrique Capriles, concentrados en movilizar a sus simpatizantes de cara a los comicios del 7 de octubre.
Capriles aseguró ayer que ya tiene decidido el nombre del vicepresidente y del ministro de la Defensa que nombrará en caso de ganar las elecciones del próximo 7 de octubre.
Sin embargo, explicó que "no tengo decidido dar a conocer el nombre del vicepresidente antes del 7 de octubre". Lo que sí aseguró es que no dirá el nombre del ministro de la Defensa.
"Es un general activo en la Fuerza Armada Nacional. Su nombre lo daré a conocer tras las elecciones", reseñó el diario El Universal.
Asimismo, afirmó que si gana las elecciones viajará a Brasil y a Colombia y se reunirá con el presidente de Cuba, Raúl Castro, y expresó su desacuerdo con la forma en que se relaciona EEUU con la región. "Uno de los primeros sitios adonde aspiro a viajar (...) es Brasil", dijo Capriles al asegurar que también irá a Colombia.
Pese a la declaración de respaldo del exgobernante Luiz Inacio Lula da Silva a Hugo Chávez, Capriles puntualizó que "sigue modelos" y "no se trata de personalizar cosas". "Les aseguro que vamos a tener mejor relación con la presidenta Dilma (Rousseff) que la que tiene este Gobierno", añadió, al indicar que él buscará "inversión brasileña para Venezuela".
Capriles, abogado de 40 años, expresó una vez más su intención de mantener los programas sociales que se desarrollan con el respaldo de Cuba, aunque afirmó que se sentará con el presidente de la isla, Raúl Castro, a repasar esa relación.
Por su parte, Chávez, de 58 años y aspirante a la tercera reelección, nuevamente fue asediado ayer por decenas de seguidores que armados con cartas y peticiones envueltas en bolas de papel tratan de llegar por una vez en su vida junto al comandante al precio que sea.
Desmayos, empujones, madres que exponen a sus hijos tratando de que Chávez los toque o los bese convierten la marcha en un peligro entre cámaras de fotos, celulares y una histeria que aparece en rostros con lágrimas o demudados.