La Iglesia contribuye a la liberación de 52 presos políticos en Cuba
Cuba excarcelará a 52 presos políticos condenados en el 2003, dijo el miércoles la Iglesia, en un contundente resultado del inédito diálogo entre líderes católicos y el Gobierno que podría mejorar las relaciones con Estados Unidos y Europa.
El Arzobispado de La Habana precisó en un comunicado que cinco de los prisioneros serían liberados el mismo miércoles y tienen permitido viajar "en breve" a España junto con sus familiares, mientras que los restantes 47 saldrán dentro de los próximos cuatro meses y también podrán irse de Cuba.
La decisión de liberar a los prisioneros detenidos, que fueron condenados a penas de entre 6 y 28 años en el 2003 en un proceso conocido como "Primavera Negra", podría reducir las tensiones entre Cuba con Estados Unidos y la Unión Europea.
El presidente Raúl Castro informó la decisión durante una reunión con el cardenal cubano Jaime Ortega y el ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Angel Moratinos, quien viajó a la isla para apoyar el diálogo sobre derechos humanos.
"Sentimos una enorme satisfacción, se abre una nueva etapa en Cuba, con el deseo de zanjar definitivamente la cuestión de los presos", dijo el canciller Moratinos en un mensaje de texto enviado a periodistas por la embajada de España en La Habana.
El diálogo iniciado en mayo por el presidente Raúl Castro y líderes de la Iglesia Católica condujo hasta ahora a la excarcelación a mediados de junio de un disidente enfermo y al traslado de otros 12 a cárceles cercanas a sus familiares.
"Estoy muy sorprendida (...) creo entonces que estamos a las puertas de un cambio, de un cambio sustancial", dijo Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, un grupo de familiares de los presos políticos que han marchado por años para pedir la libertad de sus parientes.
PRESION INTERNACIONAL
La excarcelación es una de las demandas de Washington para normalizar las relaciones tras medio siglo de hostilidades, así como de la Unión Europea para profundizar el tibio diálogo con el Gobierno comunista cubano.
El canciller Moratinos dijo a periodistas poco antes de concluir su visita de dos días a la isla que espera que las excarcelaciones ayuden a mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos después de medio siglo de diferendo político.
"Este paso tiene que ayudar lógicamente a las relaciones con Estados Unidos, porque ya no hay ningún pretexto, decían que hacía falta algunas decisiones del Gobierno cubano que se han producido", dijo Moratinos, tras reunirse con Castro.
"Respetando la decisión de cada país, de cada Estado, creo que (en EEUU) valorarán positivamente esta nueva situación", agregó.
Mark Toner, portavoz del Departamento de Estado, dijo que el Gobierno de Estados Unidos está "trabajando" para confirmar la excarcelación de los primeros cinco prisioneros.
"Se consideraría la liberación de prisioneros como un hecho positivo, pero estamos buscando más información para confirmar los hechos", dijo.
Sarah Stephens, del Center for Democracy in the Americas, un grupo de Washington que apoya la normalización de las relaciones con la isla, aplaudió la medida y dijo que "es una lección para los políticos en Estados Unidos" de que el diálogo con Cuba es más efectivo que el embargo que dura casi medio siglo.
Para Washington sigue pendiente el caso de Alan Gross, un contratista estadounidense detenido en Cuba desde diciembre pasado bajo sospecha de espionaje.
Las excarcelaciones favorecen la política española hacia la isla, que logró prorrogar hasta septiembre el debate en la Unión Europea sobre la "Posición Común", que desde 1996 condiciona las relaciones del bloque a avances en materia de derechos humanos.
FARIÑAS PODRIA DEPONER HUELGA
Las liberaciones podría además estimular a que el disidente Guillermo Fariñas abandone su huelga de hambre, que ya suma 134 días para exigir la excarcelación de los presos más enfermos.
Fariñas, cuya salud está deteriorada por el ayuno, dijo a través de su portavoz Licet Zamora que "va a esperar" hasta tener más información para decidir si depone la huelga.
Pero su madre, Alicia Hernández, se mostró "sorprendida".
"Me parece que he vuelto a nacer", dijo la enfermera jubilada que ha permanecido junto a Fariñas en un hospital en Santa Clara, ciudad donde viven a 270 kilómetros al este de La Habana.
"Gracias a la Iglesia Católica por sus gestiones y a todos los países y pueblos de buena voluntad para que sean liberados los presos más enfermos, agregó.
Las liberaciones anunciadas son las más nutridas desde 1998, cuando el Gobierno liberó a 101 presos políticos tras la visita a la isla del Papa Juan Pablo II.
La medida reduce la cifra de prisioneros por razones políticas en Cuba, que según grupos de derechos humanos rondaba los 167, un tema que le ha acarreado severas críticas internacionales al Gobierno comunista.
El Gobierno chileno abogó porque se cumpla el acuerdo y que permita el fin a la huelga de hambre que mantiene el disidente Guillermo Fariñas "que ha puesto en riesgo su vida por esta causa humanitaria", según un comunicado de la cancillería.
El disidente Elizardo Sánchez, miembro de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos, valoró la medida como "positiva", pero desestimó que el Gobierno estuviera actuando por presiones externas.
"Para nada está el Gobierno de Cuba respondiendo a los pedidos que le está haciendo la comunidad internacional que exigen la excarcelación incondicional de los prisioneros", dijo Sánchez por teléfono a Reuters.
Las críticas de Estados Unidos y varios países europeos llovieron en febrero con la muerte del disidente Orlando Zapata tras una huelga de hambre de 85 días para exigir mejores condiciones de detención.
En junio, el Gobierno del presidente Barack Obama aplaudió la liberación de un preso enfermo y discretas mejoras en la situación de otros 12 como resultado del diálogo entre la Iglesia y el Gobierno.
Fuente: Reuters