Ecuador: Un cambio de visión hacia exportar conocimientos
2011-05-18 00:00:00 // by: pontecool
Quito, 18 may (PL) Para Ecuador el cambio de país exportador de materias primas hacia la exportación de servicios asociados al conocimiento requiere un cambio cultural y de visión a todos los niveles, afirmó Guillermo Solórzano, ministro Coordinador de Conocimiento y Talento Humano.
Solórzano es un ecuatoriano que vivió gran parte de su vida en el exterior, es ingeniero en Mecánica, tiene un doctorado en Metalurgia, ha sido profesor universitario con más 100 publicaciones académicas, y tiene hoy el desafío de preparar su país para el futuro.
Entrevistado por Prensa Latina, Solórzano habló de las misiones del organismo creado para coordinar el trabajo del Ministerio de Educación, la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación y el Instituto de Crédito Educativo y Becas, entre otros.
El cambio de visión del modelo de país no puede lograrse inmediatamente, aclaró.
Para lograrlo, explicó, planteamos el desarrollo de tres soportes principales: mejorar la educación básica en su conjunto, la excelencia en la educación superior, de lo cual se habla pero no se cumple, y crear la conciencia para el desarrollo de la investigación científica.
En el primer objetivo, dijo, queremos llegar en algún momento a tener una jornada educativa íntegra, de mañana y tarde, lo cual estamos evaluando con el Ministerio de Educación pues es un proyecto muy ambicioso y complejo, pero no utópico.
Con el segundo objetivo, agregó, en busca de la excelencia en la educación superior vamos a crear una nueva estructura que permita la investigación científica a partir de las carreras de postgrado en ciencias e ingenierías, fundamentalmente.
Sobre este tema, aclaró, no se ha invertido en Ecuador en las últimas décadas, y además de la voluntad política es hoy una política de Estado.
Relató como muestra de la herencia deficiente en ese campo, el caso de jueces que reclaman la validación de sus títulos en la llamada Universidad de Colombia, cerrada por fraudulenta, lo cual refuerza la validez de la reforma al sistema judicial planteada en la consulta popular.
Ecuador, afirmó, ha estado rezagado en ciencia y tecnología, en investigación en ciencias de las ingenierías, por el contrario de Cuba que a pesar de sus recursos limitados ha reinventado las formas de seguir avanzando en las ciencias y la investigación.
Aquí (la investigación) ha pasado a ser una cuestión de servicios de administración, y las universidades han creído que con la utilización de computadoras y software se puede hacer todo cuando no es así, hay que hacer investigación directa en laboratorios, enfatizó
Como señal del cambio de visión de la Revolución Ciudadana en este campo, Solórzano explicó tres proyectos que consideró representativos de esa voluntad.
La Universidad Amazónica será un centro regional y es parte de nuestros proyectos emblemáticos, subrayó, porque viene a atender los sectores menos favorecidos y rescatar un patrimonio natural de Ecuador: la enorme biodiversidad de la Amazonía.
En ella, explicó, queremos establecer un modelo de universidad justamente en investigación, de calidad internacional, y estamos avanzando en contacto con entidades internacionales de la misma región, como el Instituto de Investigaciones Amazónicas de Brasil.
La Universidad Amazónica, recalcó, tendrá la nueva visión universitaria, investigativa en ciencia y tecnología al mismo paso que la parte académica.
Otro proyecto es la Ciudad del Conocimiento, una iniciativa de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), que ejecutaremos conjuntamente, comentó, y es una gran oportunidad para salir del modelo primario exportador de riquezas naturales.
Ese proyecto, enfatizó, va a desempeñar un importante papel para pasar al modelo de país terciario exportador de servicios, con inclusión de conocimientos científicos y tecnológicos.
La idea de la Ciudad del Conocimiento es muy amplia, y tendremos la oportunidad de invertir en tres áreas importantes: en biotecnología a partir de la biodiversidad; ciencias de ingeniería y nanotecnologías, y su interrelación con energía, medio ambiente y comunicación.
Porque, reflexionó Solórzano, nada se hace sin eso y tenemos recursos humanos apenas para comenzar, pero no tenemos en la actualidad suficientes para sustentar una base de desarrollo.
Por eso, acotó, al mismo tiempo que se hace ese proyecto a largo plazo, necesitamos invertir en el talento humano y capacitar los especialistas para la ejecución del mismo, lo cual es viable.
Además de esos dos proyectos, anunció, tenemos uno a más corto plazo, la creación de un centro nacional de caracterización de nano-estructuras, que son la génesis para producir tecnologías en forma compleja y tangible mediante productos resultantes del conocimiento.
Este centro, dijo, estará probablemente en Quito donde disponemos de estructuras físicas en los politécnicos, atenderá una serie de demandas de los que hacen investigación en medio de dificultades, y esperamos entre en acción el próximo año.
El Centro será un vehículo de formación de investigadores para los nuevos conocimientos, aseveró, y cuando la Ciudad del Conocimiento esté lista ya tendremos los especialistas preparados.
Para Solórzano, la base de graduados de tercer nivel (universidades) en Ecuador es aceptable, pero los de cuarto (postgrados, maestrías y doctorados) es prácticamente nula.
En eso estamos invirtiendo, destacó, y es una tarea importante de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnologías (Cenacyt) en el otorgamiento de becas en el exterior, al no haber programas para formar doctores de cuarto nivel en el país.
La cooperación internacional es fundamental, insistió, además de las becas en proyectos de ejecución bilaterales o multilaterales, y no únicamente Sur-Norte como siempre han sido, sino Sur-Sur donde tenemos un espectro muy interesante.
En ese espectro, dijo, tenemos en Suramérica a Brasil, con tecnología de referencia mundial, y otras en Latinoamérica y El Caribe como Cuba, donde siempre hemos mirado con especial atención su desarrollo en biotecnología y medicina.
Cuba es realmente un ejemplo, afirmó. Tiene también la producción de vacunas cubanas para su país y el mundo, en Ecuador tenemos que aprender a hacerlas y tenemos un Instituto de Investigaciones que tiene esa misión.
Vemos que hay instrumentos, mecanismos obvios de interacción, y entonces tenemos bastante por hacer, concluyó.