El fracaso de diálogo complica a Evo Morales
2008-06-11 00:00:00 // by: pontecool
Las conversaciones entre el oficialismo y la oposición se estancaron al retirarse la segunda fuerza opositora. Ahora todo quedará en manos del referendo revocatorio del mandato del cocalero. El referendo revocatorio del 10 de agosto será el mayor desafío enfrentado por Morales, primer mandatario indígena de la empobrecida Bolivia y cuyos planes de "refundación" indigenista-socialista han sido bloqueados por la oposición conservadora.
El diálogo, que ya estaba debilitado por la ausencia del principal partido opositor -la alianza derechista Podemos-, sufrió un golpe terminal el martes cuando anunció su retiro la segunda fuerza opositora, la centrista Unidad Nacional, del magnate del cemento Samuel Doria Medina.
Casi simultáneamente se retiró el único prefecto regional no oficialista que participaba en la negociación, para desazón de observadores internacionales y de la Iglesia Católica que alentaban la conciliación entre ambas partes, enfrentadas en torno a la Constitución "plurinacional" de Morales y las autonomías regionales alentadas por la derecha.
"Como presidente del Congreso suspendo hasta el día 11 de agosto estas reuniones de reconciliación y como sociedad nos preparamos al gran referéndum del 10 de agosto, para ratificar o revocar a las autoridades nacionales y departamentales", dijo el vicepresidente Álvaro García, quien conducía el diálogo.
Agregó, en una declaración nocturna por la televisión estatal, que confiaba en que, tras el referendo, Podemos y los prefectos opositores "reconsideren, reflexionen y se sumen a una voluntad nacional de construir acuerdos de una manera pacífica y concertada".
Horas antes, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, rechazó versiones de prensa sobre una supuesta intención gubernamental de suspender el referendo revocatorio, que había sido dejado de lado a principios de año y fue sorpresivamente puesto en marcha por la oposición legislativa el mes pasado.
"No hay marcha atrás (...) son los ciudadanos que en última instancia decidirán si los mandatarios son ratificados, esta decisión es irreversible", dijo.
La consulta nacional en la que será decidida la continuidad o no del presidente Morales y su vicepresidente Álvaro García se realizará simultáneamente con referendos revocatorios de los mandatos de los prefectos, la mayoría opositores, de los nueve departamentos de Bolivia.
Analistas políticos consideran que Morales hizo una apuesta muy arriesgada al aceptar el referendo, pero podría resultar fortalecido si logra continuar en el cargo y si además ve caer a algunos de los prefectos opositores que le han complicado la gestión gubernamental en el último año.
El fracasado diálogo comenzó hace dos semanas y buscaba una vía de solución para compatibilizar la nueva Constitución y los estatutos de autonomía aprobados ya en el departamento oriental de Santa Cruz, motor económico del país, y otros dos distritos, en referendos no autorizados por el Gobierno.
El cuarto y último de esos referendos de autonomía está anunciado para el 22 de junio en el distrito sureño de Tarija, donde están las mayores reservas de gas del país, vitales para atender compromisos de exportación a la Argentina y Brasil. "No hay señales claras del Gobierno", declaró.
"Con este diálogo nos quieren mamar (engañar), nos están mamando (engañando)", lamentó Doria Medina el martes al anunciar el fin del diálogo. La alianza derechista Podemos y los prefectos opositores reiteraron que buscarían un diálogo con el Gobierno sólo después del referendo autonómico de Tarija.
Fuente: Reuters