El creador de la "web 2.0" cree que es una idea "ya obsoleta"
2011-11-23 08:32:11 // by: pontecool
Cuando Tim O"Reilly (Cork, 1954) lanzó en 1992 el primer libro que hablaba de Internet, apenas existían 200 sitios online. Eran islotes inconexos, un raquítico archipiélago que se acabó convirtiendo años más tarde en un universo que hoy conocemos como Web 2.0, un concepto que él mismo puso sobre el tablero tecnológico en 2004. Lo hizo para explicar el cambio que sufría Internet, que surgía como un espacio autónomo al ordenador , como una nueva plataforma en las que los usuarios iban a ser los que aportaban y compartían el contenido, cuyo punto de ebullición ha llegado de la mano de fenómenos como Facebook o Twitter. Ahora cree que "la idea está obsoleta. Esa expresión fue propia de otro momento en el que se intentaba promover la idea de la web. Ha sido un éxito y ha creado mucho entusiasmo, pero lamentablemente ha envejecido". O"Reilly, voz muy respetada por los internautas, habló ayer de ello durante la inauguración de Ficod, el Foro Internacional de Contenidos Digitales que se celebra en Madrid.
«Internet es un medio que crea oportunidades de negocio y de desarrollo social, pero hay que protegerlo de aquello que puede impedir que siga creciendo», advierte. Sus palabras podrían interpretarse como un alegato sobre la necesidad de regulación de la Red. Nada más lejos. Rechaza frontalmente iniciativas como la ley SOPA -la versión estadounidense de la norma auspiciada por González Sinde contra la piratería en España- porque no garantizan un Internet libre y «pueden impedir que siga creciendo». Para él, este ordenamiento jurídico beneficia a aquellos que «no supieron adaptarse» a los retos que planteaba la nueva realidad y que ahora quieren proteger un modelo antiguo.
Licenciado "cum laude" en Literatura Clásica por la Universidad de Harvard en 1975 y fundador de O"Reilly Media (una de las editoriales de libros de informática más importantes del mundo), este prestigioso empresario ha sido un férreo defensor del Open Source (el código abierto) y las licencias de libre distribución. Por ello, sugiere que no hace falta rediseñar los derechos de autor para adaptarlos al comercio digital. Entonces ¿qué ocurre con la piratería? «Basicamente no existe. Ocurre porque la gente está asustada. Siempre se han conseguido copias gratis. Si alguien consigue crear y lo ofrece a un precio razonable, siempre va a tener alguien que se lo compre», afirma rotundo.
Desde que le puso el apellido 2.0 a Internet, la realidad digital ha cambiado mucho. «Muchos me dicen que la Web 3.0 será semántica. Yo no lo creo. Pienso que será sensorial, que a partir de ahora veremos la combinación de teléfonos inteligentes, cargados de sensores que recopilan datos de su entorno y los usuarios», argumenta. «Los datos serán más importantes que los algoritmos», sostiene. Una metamorfosis que viene impulsada por la constante conectividad de millones de personas.
La privacidad ha muerto
"Desde un punto de vista técnico, la privacidad ha muerto. "Estamos todos controlados. Es como cuando a un espía le ponían un chip en el coche para seguirlo. Pero en realidad, pagamos por un dispositivo con el que se nos hace un seguimiento", afirma mientras agita en su mano su smartphone. "Hay que poner el énfasis en que lo ilegal no es la posesión de esa información, sino su mal uso", subraya. Una avalancha de información que en muchos casos procede de las redes sociales, que crean "un cerebro colectivo" que permite "sacar provecho" del bagaje de los demás.