Y si China tenía razón al bloquear el uso de Facebook a sus ciudadanos?
2013-06-08 22:21:50 // by: pontecool
"Peng Liyuan, la primera dama de China, quizás quiera conseguir un nuevo teléfono", dice, no sin sentido del humor, el analista John Gapper en su columna de ayer del Financial Times. La esposa del presidente de China fue fotografiada con un iPhone durante su visita a tierras mexicanas.
En el contexto del escándalo provocado por las revelaciones de medios como The Guardian y el Washington Post, sobre la existencia del programa de espionaje cibernético creado por el gobierno de EU PRISM, el cual abarca a empresas como Microsoft, Apple, Yahoo y Google, el bloqueo del régimen chino a servicios norteamericanos como Facebook (quien también participa en el programa de espionaje) parece prudente, señala el columnista.
La cooperación de estas empresas de tecnología y comunicación, las más utilizadas del mundo con la excepción de Twitter que no aparece en la lista publicada el pasado jueves en la noche, con la principal agencia de espionaje de EU no solo representa una violación de la privacidad, sino que se convierte en un asunto de seguridad nacional, que China se toma en serio, muy en serio.
"Y en que me puede afectar que el gobierno de EU espíe a sus ciudadanos?", podrá pensar no sin algo de razón alguno de nuestros lectores. Pues bien, PRISM no solo se limita a espiar a los ciudadanos norteamericanos, sino que monitorea conversaciones alrededor del mundo.
Poco reconforta a los ciudadanos norteamericanos y del mundo, que el mismo Obama declare que una “modesta invasión” de la privacidad era necesaria para salvaguardar a su pueblo del terrorismo. Más que el segundo mandato de Obama, comentó ingeniosamente un tuitero, parece el cuarto de Bush.
Mal obran también las empresas implicadas en este escándalo, las cuales con un lenguaje muy similar fingen demencia o no aceptan su participación en el programa PRISM por las cláusulas de confidencialidad que podrían haber firmado con el gobierno de EU.
Quizás la primera dama de China tenga que cambiar su teléfono, pero también quizás el resto de los usuarios de estos servicios de Internet alrededor del mundo, los cuales son ya parte de nuestras vidas, tengamos que reconsiderar si es prudente confiar toda nuestra información y todos nuestros secretos a compañías norteamericanas y por consiguiente, a las agencias de espionaje del gobierno de Estados Unidos.