Quito y Bogotá reanudan el víÂnculo diplomático
2009-11-24 00:00:00 // by: pontecool
(EFE).- Tras mí¡s de 20 meses de relaciones diplomí¡ticas interrumpidas, Colombia y Ecuador reabrieron ayer sus embajadas en Quito y Bogotí¡, tras la llegada de los respectivos encargados de negocios. Pero ambos gobiernos seí±alaron que la normalización plena de los vínculos sólo se lograrí¡ cuando sean superados los "temas sensibles".
El encargado de negocios ecuatoriano, Andrés Terí¡n, asumirí¡ la oficina de la embajada en Bogotí¡.
Su par colombiano, Ricardo Montenegro, realizarí¡ la misma tarea en Quito, informó la agencia Prensa Latina. Se sigue así la "hoja de ruta" acordada en septiembre para normalizar las relaciones suspendidas tras un ataque militar colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio de Ecuador, en marzo de 2008. En el operativo murió el número dos del grupo rebelde, Raúl Reyes.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró ese traspaso de la frontera, sin autorización, como una violación a la soberanía y el 3 de marzo de 2008 rompió relaciones diplomí¡ticas con Colombia.
La semana pasada, el ministro colombiano de Defensa, Gabriel Silva, recibió a su par ecuatoriano, Javier Ponce, y al titular de Seguridad, Miguel Carvajal, para reactivar las funciones de la Comisión Binacional Fronteriza, creada en 1996. Así se reabren canales de comunicación y cooperación para atender los problemas de seguridad en la frontera común.
"El hecho de que tengamos espacios de comunicación mí¡s fluida entre autoridades militares, policiales y, sobre todo, autoridades políticas, crea evidentemente mejores condiciones para tratar las preocupaciones que podemos tener", destacó ayer Carvajal a la radio Sonorama, en Quito.
Con todo, los conflictos no han sido del todo superados. "En Ecuador tenemos preocupaciones, por ejemplo, sobre las bases colombianas usadas por fuerzas norteamericanas porque aquello aumenta las asimetrías de fuerzas", seí±aló Carvajal. Se refería al acuerdo entre Washington y Bogotí¡, que permite a militares estadounidenses el uso de siete bases militares en Colombia.