Vocación de servicio y amor por los demás
Para la hermana Claudia Helena Betancur, la vocación de servicio y entrega a los demás, siempre ha estado presente en su vida desde cuando era una jovencita en su natal San Antonio de Prado en Antioquia.
Esta motivación, le hizo tomar los hábitos de las hermanas pasionistas hace 21 años, al sentir el llamado de Dios en su corazón.
Ahora, años después recuerda entre sonrisas lo que le decía su mamá: “Usted se mantiene ayudando a la gente de la calle, y nunca está en la casa”.
Y fue precisamente este compromiso por sus semejantes, los aspectos que tuvo en cuenta el jurado que le concedió el premio como la Mujer Comfamiliar Risaralda.
Hace cinco años, la hermana Claudia Helena dirige el hogar Santa María Goretti, en el barrio Las Brisas en el cual reciben almuerzo 200 niños y son atendidas 18 mujeres gestantes y lactantes, así como 25 abuelos, que vienen también de El Remanso, Tokio y Danubio.
Al ser la ganadora, recibió por parte de Comfamiliar Risaralda recursos que invertirá en fortalecer más esta obra social, el premio fue una bendición de Dios, porque el hogar si bien está funcionando, no es fácil sostener una iniciativa de la cual se benefician más de 300 personas.
“Hace poco tuvimos que despachar varios profesores que nos dictaban los talleres, ahora podemos contratar más”, señaló la hermana Claudia Helena.
Por su parte la hermana Gloria Patricia Meza, una de sus cinco compañeras, resume en una breve frase el sentimiento de los beneficiarios del hogar Santa María Goretti: “Todos estamos felices”.