En riesgo 70 por ciento de la población de tener hígado graso
2010-05-15 00:00:00 // by: pontecool
En México 70 por ciento de la población que presenta sobrepeso y obesidad está en riesgo de desarrollar hígado graso y posteriormente cirrosis, lo que la coloca junto con la hepatitis C entre las principales enfermedades hepáticas más frecuentes en el país.
Aldo Torre, hepatólogo adscrito al Departamento de Gastroenterología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición `Salvador Zubirán`, indicó que en México no se tienen cifras de la prevalencia e incidencia de hígado graso no alcohólico (HGNA), pero a nivel mundial se estima que 80 por ciento de los 400 millones de obesos lo padecen.
`Cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que en todo el mundo hay al menos 400 millones de adultos obesos, de los cuales 80 por ciento padecen HGNA. A mayor grado de malnutrición por exceso (sobrepeso-obesidad) mayor es el riesgo de desarrollar hígado graso`, explicó.
Expuso que datos del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria evidencian que de 1980 a la fecha la epidemia de la obesidad infantil registra una elevada tasa de crecimiento en este segmento, sobre todo entre los estudiantes de preescolar y primaria, de entre cinco y 11 años, así como entre adolescentes.
Entrevistado con motivo del Día de la Salud Hepática que se conmemorará en el país este 19 de mayo, añadió que datos del Programa Nacional de Salud 2007-2012 revelan que las muertes relacionadas con enfermedades hepáticas en mujeres corresponden a tres por ciento de las defunciones, y en los hombres ascienden a 7.6 por ciento.
`México es un país de obesos, tenemos el primer o segundo lugar en diabéticos, y al tener estas dos enfermedades la presencia de hipertensión va casi de la mano. La incidencia real de hígado graso se desconoce porque no se busca, pero creo que es bastante importante`, dijo.
El especialista gastroenterólogo recomendó que se deberían incluir en los chequeos anuales de personas en riesgo, como obesos, diabéticos, hipertensos y quienes padecen síndrome metabólico y alcoholismo, estudios dirigidos a determinar esta condición de hígado graso.
Detalló que se trata de un ultrasonido del hígado y análisis de encimas hepáticas; si se diagnostica oportunamente es controlable e incluso reversible, de lo contrario la enfermedad se desarrolla con el tiempo y provoca cirrosis que puede desencadenar en cáncer.
`Tener encimas hepáticas por grasa detectadas en el ultrasonido cambia la denominación de estiatosis a estiatohepatitis, que en teoría representa inflamación, y esa inflamación si no se controla en el transcurso del tiempo en 20 años o menos puede terminar en cirrosis, y dentro de las complicaciones en cáncer`, agregó.
Aldo Torre aclaró que la cirrosis se divide en descompensada y compensada; la primera presenta complicaciones graves y presencia de desnutrición, y la segunda es una cirrosis sin complicaciones.
Un paciente descompensado tiene una supervivencia de 50 por ciento a dos años, mientras que el compensado tiene una supervivencia de 70 a 80 por ciento a cinco años.
Manifestó que el hígado es blanco de muchas afecciones, y entre las que destacan están los virus de hepatitis B, hepatitis C, alcohol, hígado graso, y en menor rango procesos autoinmunes, y como en el país no hay una cultura de salud su cuidado pasa totalmente por alto.
Las causas de hígado graso son numerosas, puede ser por medicamentos, consumo de alcohol y síndrome metabólico, es decir por alteraciones en glucosa, colesterol y triglicéridos.
También por alteraciones en las porciones de colesterol HDL, el llamado colesterol bueno, sobrepeso, hipertensión y situaciones que se relacionan con ácido úrico y tiroides.
`Por si fuera poco, genéticamente el hombre latino tiene mucho más riesgo de padecer hígado graso, y hay que hacer énfasis que hígado graso no es exclusivo de sobrepeso: hay gente muy delgada que lo padece`, apuntó.
El especialista señaló que difícilmente las personas pueden sospechar de padecer alguna enfermedad hepática porque este órgano no duele, a menos que la inflamación sea muy severa y ello significa que ya pasó mucho tiempo con grasa en el hígado, de ahí la importancia de que la gente con factores de riesgo se haga los estudios pertinentes.
Expresó que al tener grasa en el hígado se produce fribrosis y posteriormente se desarrolla hepatitis, que es un hígado que se va haciendo duro, y el extremo de la fribrosis es la cirrosis, cáncer u otras complicaciones graves.
`Todo esto es completamente controlable y reversible cuando no están en un punto de no fribrosis tan avanzada, porque cuando está muy avanzada se hace cirrosis y eso ya no tiene remedio`, expuso.
Aldo Torre sugirió que para prevenir dicha enfermedad se requieren cambios en los hábitos alimenticios, evitar el sedentarismo, hacer ejercicio y realizarse de manera preventiva los estudios, sobre todo las personas con riesgos.
Un beneficio que se conseguiría con ello, dijo, es que se evitaría un gasto enorme para el sistema de salud público y para las familias, además de que también se revertirían enfermedades graves como la cirrosis o cáncer hepático.
`Lo importante es identificarlo antes de que se vaya a un hospital con una situación grave, que representaría más costos, pues son pacientes crónicos que frecuentemente estarían en urgencias por las complicaciones de la cirrosis`, concluyó.