Urgen médicos a legislar sobre productos ânaturistasâ
2010-06-01 00:00:00 // by: pontecool
Es urgente legislar sobre el consumo y la venta de productos de acceso libre como los “naturistas”, pues consumirlos en exceso o combinarlos con medicamentos puede provocar gastritis y taquicardias que pueden incluso llevar a la muerte.
Especialistas médicos advirtieron también los efectos nocivos o inhibidores de combinar esos productos con medicamentos y algunos alimentos como jugo de toronja o brócoli, así como con alcohol y tabaco, pues pueden causar alteraciones a la salud o detener o evitar la acción terapéutica efectiva.
En rueda de prensa los doctores Silvia Cruz Martín del Campo, del Cinvestav, y Juan Carlos Molina Covarrubias, investigador del Instituto Científico Pfizer, explicaron los efectos nocivos de los productos y presentaron el libro “Interacciones farmacológicas”.
Esa publicación, dirigida a médicos y pacientes, trata sobre las repercusiones de la combinación no supervisada de medicamentos y tiene el aval de la Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM), pues se pretende eliminar el estigma sobre las medicinas para apoyar tratamientos de enfermedades mentales.
El presidente de la APM, Fernando López Munguía, indicó que no sólo es conveniente sino necesario y obligatorio que se legisle sobre el uso de estas sustancias porque, aunque no se consideran fármacos, por la forma en que se venden y producen tienen efectos sobre el organismo.
Asimismo, dijo, toda sustancia, incluso que se consuma como medicamento o que persiga una curación sobre enfermedades, como es el uso de hierbas y otros productos naturistas, debe ser regulada.
El psiquiatra destacó que es muy importante que los medicamentos no se combinen con alcohol y tabaco, principalmente por el alquitrán del cigarro, pues ambos productos interfieren ya sea porque limitan la acción terapéutica o la potencializan, y ambas sin control pueden provocar incluso la muerte.
Expresó que en México no existen estadísticas sobre eventos adversos por el mal uso de los medicamentos, pero se tiene como parámetro que en Estados Unidos se registran al año dos millones de estas situaciones y hasta 100 mil muertes por esta causa.
A su vez la doctora Silvia Cruz Martín del Campo, del Cinvestav, sostuvo que legislar no es sinónimo de prohibir, sino que se trata de regular y saber qué tiene y los contenidos.
“No es que queramos erradicar la herbolaria. Pero las cosas no se pueden vender sin saber qué son, cuánto tienen libremente y en las cantidades que se deba consumir, a eso nos referimos”, aclaró.
Además, abundó, natural no significa que todo esté bien, el consumo inadecuado de los productos naturistas también puede ser lamentable, pues “tan natural es un té de manzanilla como el veneno de una serpiente”.
En tanto, el doctor Carlos Molina Covarrubias recomendó que quienes acudan al médico le informen sobre los otros tratamientos médicos y naturistas que llevan, y a la vez el galeno ajuste las dosis de acuerdo con el nuevo tratamiento o advierta de los efectos que puede sentir el paciente.
Refirió que existen ciertos medicamentos en los que se debe tener particular atención y cuidado de mencionarle al médico como son: los que se usan para infecciones de hongos; los de VIH/Sida; tratamientos cardiovasculares como antiarrítmicos, antidepresivos y los que se utilizan para controlar asma.
Por ejemplo, en el caso de los productos naturistas hay una gran circulación de la Hierba de San Juan, que tiene un efecto antidepresivo y ansiolítico, pero genera una serie de alteraciones con otras sustancias.
También está comprobado que hay otros productos que se consumen mucho para tener energía y combatir el cansancio y el estrés, como el gingseg, con los que se debe tener cuidado e informar al médico si se lleva otro tratamiento de por vida como son para diabetes e hipertensión.
Como ejemplo mencionó que algunos hábitos alimenticios como consumir en grandes cantidades jugo de toronja puede influir ya sea en bloquear o potencializar los efectos de algunos medicamentos, al igual que consumir brócoli u otros alimentos.
El objetivo del libro, agregó, es que tanto el paciente como el médico sean responsables e informen para que se eviten eventos adversos, y los tratamientos puedan ser ajustados, si es el caso, para que no pierdan sus efectos terapéuticos.